1931, el año que Rivera tomó el MoMA
El museo neoyorquino reedita la exposición con los murales encargados al pintor mexicano
La exposición Diego Rivera: los murales del Museo de Arte Moderno reúne –por primera vez en 80 años– cinco de los ocho murales portátiles con escenas de la Revolución Mexicana y la Depresión neoyorquina que el artista mexicano creó expresamente para el MoMA. En 1931, Rivera fue comisionado por el MoMA para instalar su estudio en las salas del museo ante la imposibilidad de traer sus pesadas composiciones desde el país vecino. Durante seis semanas, el artista trabajó al fresco cinco grandes bloques de cemento con escenas derivadas de sus ciclos murales habituales. Creó entonces para el MoMA una serie de instantáneas sobre la historia mexicana que abarcan desde la conquista española en el siglo XVI, hasta la revolución encabezada por Emiliano Zapata. Y más tarde, una vez inaugurada la muestra, Rivera agregó tres murales más con la representación de los estragos causados en la población neoyorquina pora crisis de 1929. Los ocho paneles que se exhibieron entre 1931 y 1932 fueron: Zapata (1931), Guerrero indio (1931), Caña de azúcar (1931), El levantamiento (1931), Activos congelados (1931-32), Energía Eléctrica (1931-32), Liberación del Peón (1931) y Martillo neumático (1931-32). La exposición cuenta también con materiales de archivo, incluyendo dibujos y fotografías procedentes de archivos del MoMA, en relación a la comisión y la producción de las obras. Diego Rivera: los murales del Museo de Arte Moderno está comisariada por Leah Dickerman, conservadora del Departamento de Pintura y Escultura del MoMA. La exposición permanecerá abierta al público hasta el 14 de mayo de 2012. Alejandro Martínez