Biblioteca Nacional de España: 300 años haciendo historia
Con esta exposición se inaugura el programa de actividades creado para celebrar el tricentenario de su nacimiento
El 29 de diciembre de 1771, el rey Felipe V, daba el visto bueno al plan de creación en Madrid de una Real Biblioteca abierta el público, según el modelo de la que ya había en París. Estaría ubicada en el Palacio Real y reuniría el “mayor número de libros que hasta ahora se ha podido, con algunos manuscritos, varios instrumentos matemáticos, medallas y otras curiosidades”. Para que todo fuera bien la dotó con ocho mil reales de renta anuales. El 1 de marzo de 1712 la biblioteca recibía el primer lector en sus instalaciones del Pasadizo de la Encarnación. De entonces ahora ha ocurrido que tiene dos sedes –una en Alcalá de Henares y otra en el Paseo de Recoletos de Madrid– que ceuentan con 28 millones de documentos.
Otros datos curiosos: los 250 kilómetros lineales de estanterías con los que cuentan los dos centros y el depósito robotizado de más de 30 kilómetros. En 1896, cuando se inauguró el edificio de Recoletos, había 2.607 estantes para 600.000 volúmenes. Los documentos ingresan por cuatro caminos: por depósito legal (106.351 títulos de libros en 2010 además de periódicos, revistas, videos, partituras, mapas y, carteles que suman 861.145 ejemplares). Por donación (5.280 en 2010); canje (1.872 el mismo año) y compra
El recorrido comienza con la presentación en la primera de las salas de algunos de esos manuscritos, libros y objetos que leyeron o estudiaron aquellos primeros lectores. Sigue luego el espacio dedicado a las nuevas tecnologías informáticas y digitales, en cuya introducción la Biblioteca Nacional ha sido pioneras, como son los sistemas para copiar códices y libros impresos; la fotografía que hizo posible el facsímil o la reproducción del sonido. Especial cuidado el que merecen los servicios de conservación de sus fondos que han de estar a 45% + 5 grados de humedad y a una temperatura de 20º+ 2º. Los documentos que se exhiben son excepcionales, auténticos tesoros. Entre ellos, los Códices de Leonardo Da Vinci, el Breviario de Isabel la Católica, el manuscrito de las siete partidas de Alfonso X el Sabio, dibujos de Velázquez o Rembrandt y el facsímil de la primera edición de El Quijote.
Como final de este especial viaje a través de una historia de 300 años, se ha dedicado una sala a los escritores y creadores que hacen posible que la colección crezca . Y aún quedan sitio para dar a conocer dos secciones: Ephemera y Carteles. La primera nació en 1991 para reunir objetos muy diversos: colecciones de cromos, cajas de cerillas, calendarios, felicitaciones y etiquetas de cajas de pasas o naranjas. En total: 80.000 obras. La segunda es, en realidad, un espléndido fondo de carteles de todas clases. Desde los que anuncian espectáculos, productos o turismo a los de propaganda de la República y la guerra civil española.
Abierta hasta 15 de abril de 2012.MPR