La ‘crisis de la piedra’ en un rincón remoto de China
Los talleres que abastecen de escultura a medio mundo sufren las consecuencias de la crisis en la zona euro
Dangcheng, una ciudad de 20.000 habitantes situada a 240 kilómetros al suroeste de Beijing, es hoy una ciudad fantasma, como consecuencia de los riesgos que plantea la crisis europea para las exportaciones en China. Hace unas semanas, la agencia Reuters –en un reportaje de Chris Buckley editado por Jonathan Thatcher– publicaba la noticia de la mutilación de este otrora próspero negocio, que ha obligado a cerrar o reestructurar la mayor parte de los talleres de la ciudad.
La tradicional economía de la provincia de Hebei basada en la explotación de la cantería y el trabajo de la piedra, había provocado en las últimas décadas el florecimiento masivo de estos talleres, animados por la exportación de estatuas ornamentales, bustos, relieves y fuentes a Europa y Norteamérica. Los talladores de Dangcheng se dedicaron entonces a dominar los gustos extranjeros, a través de libros de modelos basados en la escultura del Renacimiento y el clasicismo revisitado. Sus habilidades, cada vez más caras en el viejo continente, y la facilidad del comercio en Internet, hicieron el resto.
En 2008 las exportaciones representaron más del 90% de las ventas de la escultura de Dangcheng, pero hoy estas han caído en picado. Por su parte, los clientes chinos siguen adquiriendo piezas –respaldados por la prosperidad económica en su país y por cierta relajación de los controles del Partido Comunista respecto al culto religioso que ha permitido repoblar los templos de imágenes–, como por ejemplo, las de Jesucristo producidas casi en serie en estos talleres.
Albañiles y trabajadores de la piedra han visto cómo sus ingresos, que habían aumentado de 3.000 y 4.000 yenes hace tres años a entre 5.000 y 6.000 en 2010, están ahora en serio peligro. Como informa Reuters, “un metro cúbico de mármol blanco transportado desde la provincia de Hunan en el sur de China, cuesta ahora alrededor de 3.700 yenes, en comparación con los 2.000 de hace tres años”. Alejandro Martínez
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Las estatuas se acumulan en el jardín de un taller de Dangcheng. © REUTERS. Fotografía: David Gray.
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Un operario trabaja sobre un bloque de piedra al aire libre. © REUTERS. Fotografía: David Gray.
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Estatuas almacenadas en el interior de un taller. © REUTERS. Fotografía: David Gray.
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Un libro de modelos con la escena central del Juicio Final de Miguel Ángel. © REUTERS. Fotografía: David Gray.
Las estatuas se acumulan en el jardín de un taller de Dangcheng. © REUTERS. Fotografía: David Gray.