David Hockney elige el Guggenheim para exponer, por primera vez, su obra en España
Sus composiciones sorprenden por el empleo que hace de nuevas tecnologías como el iPod o el iPad
Cuando a David Hockney la Royal Academy de Londres -de la que es miembro- le habló de organizar una exposición con sus obras, él solo pidió “la mejor pared para colgar sus grandes cuadros“. Así fue y así es como llegó al Guggenheim de Bilbao; el lugar perfecto en donde sus composiciones encontraron el espacio adecuado. Es la primera muestra en España del británico, de la afirma sentirse especialmente satisfecho, tras los quince días de trabajos exhaustivos que costaron su montaje, que se sabía complejo. ”No es una retrospectiva. El modelo que se ha buscado es diferente. Son trabajos nuevos con algún recuerdo, contextualizados, con los anteriores", según palabras de una de los comisarios, Edith Devaney.
Las 150 obras reunidas, entre dibujos, dibujos con iPad, carboncillos, pinturas al óleo y vídeos ocupan seis salas de la segunda planta del museo. La primera, la que tiene poéticamente forma de pétalo, acoge obras tempranas en las que es fácil descubrir las influencias de sus profesores. Son La huida a Italia y Paisaje suizo de 1962. Junto a ellas, están dos de sus más famosos collages fotográficos: El Gran Cañón mirando al norte (1982) y La autopista de Pearblossom (1986). El primero es solo una copia. Sus dimensiones reales, de siete metros de largo formadas por 70 cuadros que dejan ver las uniones, hicieron imposible el traslado. Para pintarlo Hockney solo tuvo que sentarse en frente y mirarlo. Así lo cuenta él . En La autopista ofrece dos perspectivas, la del conductor del coche y la de quien viaja a su lado. Realmente nuevo y curioso que trae a la memoria el cubismo. Sitio importante ocupa Un mensaje más amplio, el cuadro inspirado en El sermón de la Montaña, pintura de Claudio de Lorena (1682), que Hockney descubrió en su visita a la Frick Collection de Nueva York. La composición es parecida pero la técnica del británico, fascinado por el espacio, dió como resultado un óleo sobre 30 lienzos.
Cuatro espacios del edificio Guggenheim han sido necesarios para ubicar los últimos paisajes del artista. Están fechados entre 2005 y 2009. Son como la gran 'finale' de la exposición que tiene el don de saber acrecentar la curiosidad y la emoción del visitante paso a paso. Los seis conjuntos que ofrecen son, naturalmente, paisajes. Siempre el paisaje sin figura humana. No es necesario, porque el espectador se adentra en el cuadro. Obras con títulos conocidos como El bosque de Woldgate. East Yorkhire, El túnel, Los árboles de Thixendale, El espino en flor, Árboles y tótems y otros más, pintados en distintas épocas del año. Hockney los vió sin hojas en el otoño, con flores en primavera o rodeados de nieve en invierno. Árboles también, siempre árboles. Todo un lienzo y tres paredes más para La llegada de la primavera en Woldgate, compuesto por 32 lienzos acompañado por 51 dibujos hechos con iPod e impresos sobre papel. Representa el paso del invierno a la primavera en un camino de East Yorkhire. Hockney rinde así homenaje a la naturaleza. Colores brillantes, propios de los fauvistas.
El británico creó un nuevo modo de pintar. Utiliza todas las nuevas técnicas, a las que no piensa renunciar. En una salita aparte se explica algo de ellas. “Todo empieza con el dibujo -dice-, es la base de todo lo que hago”. Aunque emplea el iPod, siempre lleva hoja de papel y lápiz a mano. Dibuja al natural (en algunos de sus cuadros todavía se han encontrado hojas de árbol pegadas), usa el iPod y el iPad, toma apuntes y, ya en el estudio, crea la obra. Su última invención son las nueve cámaras colocadas sobre el techo de un coche que a velocidad reducida transita por el sendero de un bosque. Toma imágenes que el artista luego proyecta en 18 pantallas. Todo acaba en un cuadro o en un vídeo. Algunos de ellos también pueden verse en esta exposición.
Abierta hasta el 30 de septiembre. MPR.
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David Hockney. Bajo los árboles, más grande. 2010-2011. Cortesía del artista.
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David Hockney. Túnel más próximo, en invierno febrero-marzo de 2006. Art Gallery of New South Wales.Sidney
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David Hockney. Tala de invierno. 2009. Colección particular.
David Hockney. Bajo los árboles, más grande. 2010-2011. Cortesía del artista.