Un monumento dórico a la abstracción
El IVAM expone ‘Doric’ de Sean Scully, una serie de pinturas que rinden homenaje al orden clásico de la arquitectura griega
El trabajo que presenta Sean Scully (Dublín, 1945) en el Institut Valencia d’Art Modern (IVAM) tienen como objeto la reivindicación del principio dórico griego a partir de sus habituales reflexiones pictóricas en torno a las ilusiones ópticas, la percepción del relieve a través de estructuras seriadas y la sensación de movimiento a partir de la superposición. Una serie –Doric– que persigue convertir lo abstracto en monumental, siguiendo las máximas de sobriedad, equilibrio y simetría que garantizan la belleza pura del clasicismo arquitectónico.
Desde 2008 hasta la actualidad, Scully ha trabajado en un conjunto de obras de gran formato que continúan en la vía de aquella primera serie de los años ’80 –acuarelas y dibujos realizados en una estancia veraniega del artista en la isla griega de Simi– cuya inspiración fue la arquitectura, luz y colores mediterráneos. Una celebración de la cultura griega a través de la arquitectura, en la que el artista se ha permitido el empleo de una sorprendente y amplia gama de negros que recuerda a sus pintura de la década de los ’70, fruto de su idilio con el arte minimalista y con los “negros suntuosos” –según el pintor– de los pintores españoles del siglo XVII y, más concretamente, de Francisco de Zurbarán.
Doric de Sean Scully está comisariada por Oscar Humphries y había sido expuesta previamente en el Museo Benaki de Atenas. Podrá verse en el IVAM hasta el 28 de octubre, desde donde partirá a la Hugh Lane Gallery de Dublín y, posteriormente, al Museo de Arte Clásico de Mougins (Francia) para exponerse a lo largo de 2013. Alejandro Martínez