Vicente Alanís Espinosa (1730-1807)

Vicente Alanís (1730-1807). Álvaro Cabezas García. Sevilla: Diputación de Sevilla, Colección Arte Hispalense, nº94, 2011.

Sevilla, 20/08/12

La pintura sevillana de la segunda mitad del siglo XVIII no goza de grandes nombres. Al menos, eso es lo que dicta una historiografía que ha preferido añorar a Domingo Martínez (1688-1749) y centrarse en la figura de Juan de Espinal (1714-1783). Sin embargo, el panorama artístico sevillano en el siglo XVIII sí goza de un elenco de artistas que desde la férrea estructura del gremio sostenían con decoro las demandas del patrocinio religioso y, ocasionalmente, del mecenazgo privado. Dentro de este panorama destaca una familia de pintores, los Alanís, cuyo máximo exponente fue Vicente Alanís Espinosa (1730-1807).

Para resarcir a este pintor de su escasa fortuna crítica hasta la fecha y establecer una nómina completa de sus obras, Álvaro Cabezas García –investigador de la universidad Pablo Olavide de Sevilla– ha publicado esta monografía que da comienzo en el taller del pintor Pedro Tortolero. La trayectoria artística de Alanís nos conduce por un tiempo en el que se produce la transición que va de la estructura gremial que regía la practica pictórica de la ciudad a mediados de siglo, a través de Escuela de Dibujo y culmina en la Real Escuela de las Tres Nobles Artes de Sevilla, de la que el propio Alanís formaría parte en calidad de diputado a lo largo de tres décadas.

Álvaro Cabezas realiza su análisis siguiendo un estricto orden cronológico que permite trazar la evolución de su aprendizaje a partir de modelos del propio Tortolero y de Espinal, que dan lugar a un estilo personal que prácticamente no variará y está consagrado, casi en exclusiva, a las composiciones religiosas. Sus pinturas están presentes en la parroquia de San Nicolás de Bari, la de la San Isidoro, el santuario de María Auxiliadora, la catedral, la capilla sacramental de Santa Catalina, la parroquia de San Jacinto y la de la Magdalena, todas ellas en Sevilla, y formaron parte de las decoraciones de las Casas Consistoriales y el proyecto efímero instalada en la Puerta de Triana con motivo de la visita de Carlos IV a Sevilla en 1796.

Por otra parte, las investigaciones de este autor –el gusto, el mecenazgo y la pintura sevillana del siglo XVIII que conducen al cambio artístico que se produjo entre siglos, así como las fiestas públicas– le han llevado últimamente a concebir un nuevo proyecto –Gusto orientado y fiesta pública en Sevilla– consistente en la publicación de varios documentos inéditos relacionados con las contribuciones al gusto neoclásico de Francisco de Bruna y la celebración de las fiestas llevadas a cabo con motivo de la ya citada visita de Carlos IV, que verá la luz próximamente a través de Estípite Ediciones. Alejandro Martínez

  • Cubierta del libro editado por la Diputación de Sevilla, 2011.

  • Vicente Alanís. La Virgen del Patrocinio intercediendo por la humanidad. Hacia 1758-1762. Fotografía: Pedro M. Martínez Lara.

  • Vicente Alanís. Ánimas benditas del purgatorio. Hacia 1770-1780. Fotografía: Pedro M. Martínez Lara.

  • El autor frente al Rectorado de la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla. Cortesía del autor y Servicio de Prensa de la Universidad Pablo de Olavide.

Cubierta del libro editado por la Diputación de Sevilla, 2011.