Un Zurbarán abandona Sevilla por 350.000 €

El anticuario sevillano Antonio Gil se desprende del Beato Tomás de Zumárraga por el precio de salida

Sevilla, 15/04/10

Eran las seis de la tarde en Sevilla y comenzaba la XXIII subasta de primavera de Arte, Información y Gestión. 417 lotes de pintura y escultura y 238 de joyas eran ofrecidos a pujas. El cielo gris no desanimó a los asistentes que abarrotaban la sala del Centro Cultural de Cajasol durante la subasta de pintura barroca. Muchos curiosos se acercaron a disfrutar del momento más emocionante de la tarde. Esto hacía que las paletas brillasen por su ausencia en la sala en detrimento de los teléfonos. Y llegó el momento de mayor interés de la tarde. Al fondo del recinto aparece proyectada la pieza estrella de la puja: Beato Tomás de Zumárraga de Zurbarán.

Su precio de salida era de 350.000 euros y la paleta número 108 se alzaba desde los teléfonos para darlo por bueno. Nadie se atrevió a mejorar la oferta (tal vez por las dudas que muchos expertos siembran sobre su autoría) y el lienzo de Zurbarán dejaba Sevilla después de 500 años para viajar a la capital española.

El lienzo resulta particularmente interesante porque no se conoce ninguna otra representación de Fray Tomás. En el número cinco de la revista Ars Magazine, la investigadora del Wildenstein Institute de París, Odile Delenda, relataba cómo recientemente había tenido la oportunidad de examinar la representación de medio cuerpo del mártir dominico Beato Fray Tomás de Zumárraga.

El lienzo representa a Fray Tomás con las manos atadas en la espalda a un grueso palo donde una cartela clavada lleva su nombre. La hoguera está pintada de forma escueta en la parte inferior derecha del cuadro, mientras que en la parte superior se entreabren unas nubes grisáceas que dejan aparecer la luz celeste. El mártir aparece joven, con la expresión serena de resignación y aceptación del sacrificio en una imagen en la que Zurbarán, como de costumbre, no muestra los horrores del martirio.

El misionero nació en Vizcaya en 1577 y pronto entró en la Orden de Santo Domingo bajo el nombre de Fray Tomás del Espíritu Santo. Nada más ser ordenado sacerdote partió a Filipinas y en 1603 fue enviado a predicar a Japón. A los 45 años fallecía en Nagasaki, martirizado en la hoguera junto a numerosos religiosos y laicos.

El anticuario Antonio Gil se felicitó por la venta del lienzo en el Centro Cultural Caja Sol. Por su parte, Carmen Aranguren, directora de Arte y Gestión, ensalza la pieza recordando que las dos últimas obras del autor extremeño fueron vendidas por 600.000 y 800.000 euros. En opinión de Enrique Valdivieso, este lienzo puede pertenecer a la predela del retablo que hubo en la Capilla del Colegio Santo Tomás de Aquino de Sevilla. Fue allí donde Zurbarán pintó seis santos de medio cuerpo según documenta Cean Bermúdez en 1800 en su Diccionario de Pintores Españoles.

Francisco de Zurbarán, Beato Tomás de Zumárraga. Entre 1630 y 1635.