Elisabeth Taylor reaviva las pujas en subasta
La colección de joyas Elisabeth Taylor pasa a ser la colección más lucrativa de la historia al ingresar 115,9 millones de dólares
Parece imposible, en los tiempos que corren, que un centenar de piezas se adjudiquen por más de cien millones de dólares en tan solo cuatro horas. Sin embargo también parecía imposible que quien comenzó su andadura en el cine a los 11 años junto al perro Lassie, pasara a convertirse en una de las actrices más aclamadas por la crítica y la Academia de las artes y las ciencias cinematográficas a mitad de los años sesenta al protagonizar la obra nobel de edward Albee, ¿Quién teme a Virginia Woolf?. O que una mujer que medía menos de 1,60 y que fue descrita por el mayor amor de su vida, Richard Burton, como paticorta y extremadamente pechugona, apareciese día tras día en portadas de revistas como la mujer más bella del mundo.
La estrella del celuloide fue más grande que la vida real. Su leyenda continúa imparable, incluso después de muerta. Elisabeth Taylor es ahora más Elisabeth Taylor que nunca. La última ocasión ha sido la venta de su colección de joyas en la firma de subastas Christie's, y es que ningún animal, película o marido podía competir con ser primera pagina en los periódicos. El gran amor de su vida fue, sin ninguna duda, la publicidad. Sabía mejor que nadie, al contrario que las estrellas de ahora, que la publicidad y la prensa eran su vida.
De su colección la gema más preciada era La Perla Peregrina, varias veces reseñada en esta página, y su paso por la sede neoyorquina de la casa inglesa, en el Rockefeller centre nos ha dejado uno de los mayores remates para la historia. La apasionante historia de esta perla es bien conocida por los españoles y nuestros lectores. hallada en la costa caribeña por un indígena Guatemalteco, fue vendida al rey Felipe II que a su vez se la regaló a su mujer María Estuardo. Desde entonces la perla en forma de pera pasó a convertirse en el emblema de la casa real española hasta la guerra de Independencia, cuando paso de mano en mano hasta ser adjudicada en 1967, en una sala de Nueva York, a Richard Burton por 30.000 dólares.
Cuarenta años después la misma pieza solicitó la atención de más de una veintena de pujadores que durante cuatro minutos y medio pelearon hasta conseguir que se rematara en casi 12 millones de dólares. Cuadriplicando su estimación, la Peregrina fue el lote más caro adjudicado ayer. Se desconoce quién es el nuevo propietario, la firma inglesa tan solo ha confirmado que el lote fue adjudicado a un coleccionista por teléfono de nacionalidad desconocida. Da igual, sea quién sea no podrá abatir a ocho reyes de España, un Napoleón y la reina de hollywood por autonomasia. Alfonso Carbajo Agrasar
La Perla Peregrina enlazada a un elaborado collar de brillantes y perlas encargado por Elisabeth Taylor a Cartier. Remate: 11.8 millones de dólares.