Flojo inicio de año en Durán
El 76 por ciento de la pintura se queda sin vender y solo resiste el oro como valor seguro en tiempos de crisis
La primera sesión del año en Subastas Durán no cumplió las expectativas. Y eso que empezó bien gracias a varios lotes de pintura de la escuela española del siglo XVII que salían en su mayoría por debajo de los 300 euros. Destacó la puja por un San Jerónimo penitente, de factura y tonos sobrios, que partía en 550 euros y fue adjudicado por 1.600.
Pero en cuanto los precios empezaron a encarecerse, el interés de los compradores cayó en picado y más del 75 por ciento de las pinturas que salieron a subasta no encontraron comprador (93 de 122 obras ofertadas). Ni siquiera se salvó la gran estrella de la sesión, la Adoración de los Reyes de José Risueño, el lienzo de mayor tamaño del autor nunca visto antes en el mercado y que salía en 25.000 euros. La misma suerte corrió El baño de Betsabé, del pintor barroco Dirck Van Der Lisse, que partía desde 9.500 euros.
Si la cosa fue mal para el arte antiguo, tradicionalmente una apuesta segura, mucho peor le fueron las cosas a las obras de los siglos XIX y XX. Caballistas descansando de Baldomero Galofre y Giménez, portada del catálogo y que salía en 20.000 euros, se quedó sin vender. Tampoco se adjudicó el retrato que José Gutiérrez de la Vega pintó en 1858 a su sobrino del mismo nombre, diputado en las Cortes de la época (7.000 euros de salida).
Los únicos que se salvaron de la quema fueron José Jiménez Aranda, cuya acuarela Mirando al mar se vendió por su precio de partida (4.000 euros) y Eliseo Meifrén, con una escena marina adjudicada en 2.000 (500 euros por encima del valor inicial). Mención aparte merece la venta de varios dibujos de Antonio Mingote, publicados en los años 50 en la revista humorística Don José. Aunque no levantaron pasiones y solo alcanzaron los 375 euros (35 npor encima del precio de salida), fueron de las pocas obras por las que pujaron los compradores.
Hubo que esperar nada menos que al lote número 177 para ver la única gran disputa en la sala. No fue por una pintura, sino por un valor mucho más seguro hoy por hoy: el oro. Dos coleccionistas se enfrentaron por una pluma estilográfica Montblanc, de edición limitada de 100 unidades en homenaje a Salvador Dalí, realizada en oro amarillo y blanco de 18 quilates. Partía en 5.000 euros y se adjudicó en 8.500, lo que la convirtió en el mayor remate y la puja más alta de toda la sesión. Pablo Ortiz de Zárate
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Lote 5. Escuela española s. XVII. San Jerónimo penitente. Óleo sobre lienzo, 119 x 163 cm. Subastas Durán.
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Lote 27. José Risueño. Adoración de los Reyes. Óleo sobre lienzo, 135 x 230 cm. Subastas Durán.
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Lote 31. Eliseo Meifrén. Marina. Óleo sobre lienzo, 33 x 46 cm. Subastas Durán.
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Lote 56. José Jiménez Aranda. Mirando al mar. Acuarela, 31 x 47 cm. Subastas Durán.
Lote 5. Escuela española s. XVII. San Jerónimo penitente. Óleo sobre lienzo, 119 x 163 cm. Subastas Durán.