Ansorena arranca 2012 con sobresaltos

Batacazo de Rubens y éxito de Delacroix en una subasta marcada por la retirada de tres obras de Ruiz-Mateos 

Madrid, 27/01/12

La mitad de los lotes de pintura que salieron a subasta se quedaron sin vender en la primera sesión del año de Ansorena. El primer revés llegó horas antes de que empezaran las pujas, con la retirada de tres de las pinturas más importantes, propiedad de la familia de José María Ruiz-Mateos. Las obras eran parte de los bienes que la Audiencia Nacional ha confiscado al empresario y sus hijos dentro de la causa por estafa que se sigue contra ellos. Los lotes apartados fueron Cazador en la despensa del taller de Frans Snyders, que iba a salir en 28.000 euros, y dos escenas costumbristas de Manuel García Hispaleto, que partían cada una en 12.000 euros (una de ellas había sido elegida como portada del catálogo).

No fue éste el único sobresalto de la sesión: nadie pujó por la gran joya de la noche, el Posible retrato del Dominico P. Buzzara que la casa de subastas atribuye a Rubens y salía en 110.000 euros. Tampoco encontraron comprador muchos de los otros maestros flamencos y holandeses que salían a la venta: fueron devueltos Interior de iglesia de Daniel de Blieck, que partía desde 40.000 euros, o Escena de Aldea de Pieter Simonsz Potter, con un precio de salida de 35.000.

La misma suerte corrió La Buenaventura atribuída a Antonio Puga (40.000 euros de inicio). Ni siquiera dos composiciones florales de Margarita Caffi, que salían conjuntamente en 60.000 euros, lograron levantar el ánimo de la sala. Se quedaron sin ofertas pese a que una obra muy similar de esta artista barroca se remató por el mismo precio en la subasta de noviembre.

A pesar de todo, hubo momentos emocionantes. La mayor alegría llegó con la venta de la acuarela de Eugène Delacroix, Joven dama con abanico, por 60.000 euros. También destacaron los remates de Solón visita a Creso Rey de Lidia de Frans Francken II (30.000 euros) y Gatos atacando a un perro de David de Coninck (31.000). Eso sí, estas tres pinturas, como prácticamente todos los grandes lotes de la noche, se adjudicaron por el mismo precio de salida.

Las principales batallas en la sala se dieron por algunas obras barrocas que partían a buen precio, como La matanza del cerdo de escuela flamenca. Salía desde 3.000 euros y tras una intensa pugna entre dos coleccionistas se la quedó un comprador al teléfono por 7.000. Algo parecido se puede decir de las obras de los siglos XIX y XX: grandes lotes sin adjudicar (como el cuadro Personajes de Óscar Domínguez, que partía en 150.000 euros) y varias alegrías señaladas (Niños bañistas de Eliseo Meifrén se adjudicó en 33.000 euros, 4.000 por encima de su precio de salida).

La sesión demostró que, ante la creciente caída de la demanda, tampoco los grandes nombres del arte moderno como Miró son ya garantía absoluta de venta. Pese a la gran retrospectiva que le dedicó el año pasado la Tate Modern de Londres al artista catalán, su aguafuerte La Caballera de Bérénice II, ofrecido por 1.800 euros, se quedó sin comprador. Pablo Ortiz de Zárate

  • Lote 249. Eliseo Meifrén. Niños bañistas. Óleo sobre lienzo, 60x 73 cm. Subastas Ansorena.

  • Lote 93. Frans Snyders (Taller de). Cazador en la despensa. Óleo sobre lienzo, 170,0 x 240,0 cm. Subastas Ansorena.

  • Lote 252. Eugène Dealacroix. Joven dama con abanico. Acuarela con trazos de lápiz, 34 x 24 cm. Subastas Ansorena.

  • Lote 292. Joan Miró. La caballería de Bérénice II. Aguafuerte y aguatinta, 64 x 45 cm. Subastas Ansorena.

Lote 249. Eliseo Meifrén. Niños bañistas. Óleo sobre lienzo, 60x 73 cm. Subastas Ansorena.