Número 11 | Julio-Septiembre 2011 | COMPRAR LA REVISTA

Rudolf Gerstenmaier

Llegó a España por un año y ya lleva aquí cuatro décadas. Compró su primer cuadro por un flechazo mientras paseaba y hoy tiene 150 obras entre tablas españolas del siglo XV, pinturas flamencas y paisajes del XIX que ha expuesto varias veces en centros o fundaciones. Y sigue comprando. No quiere renunciar a lo que él llama ‘el dulce veneno’.

Por Sol G. Moreno
Artículo disponible sólo en la edición impresa | COMPRAR LA REVISTA