- Presentación | Premios y cambios
- La exposición clásica | El fin de la tradición
- Entrevista | Emmanuel Perrotin
- La exposición contemporánea | Pierre Soulages
- La obra | Retrato de Hombre
- Espacios | Museo Benozzo Gozzoli
- José de Ribera | Completando el Apostolado Cussida
- En el estudio | Gilbert & George
- Investigación | Francisco de Zurbarán
- La colección de | Pedro Serra
- Crónicas desde Berlín, Londres, París y Nueva York
- Subastas de arte clásico y contemporáneo
- Agenda de exposiciones
- Escriben en este número | Cecilia Barbieri, Jonathan Brown, Odile Delenda, Michael Gallagher, José Jiménez, Dominique Lobstein , Gianni Papi

En un bosque animado
Al inicio de los años cincuenta un joven compró en Sóller (Mallorca) tres dibujos de Juli Ramis. Nada hacía presagiar que aquel muchacho terminaría siendo uno de los grandes coleccionistas españoles. Hoy es dueño del recién inaugurado Museo Modernista de Can Prunera. Además, posee una colección privada en su casa que se compone de más de 300 esculturas al aire libre. Las obras de Henry Moore, Richard Serra, Wolf Vostel, Antoni Tàpies o Eduardo Chillida se alternan con los frutales y la huerta. A sus 81 años, con una memoria afilada, rememora su amistad con el genial Joan Miró y sus desavenencias con la dirección del Museo de Arte Moderno y Contemporáneo de Palma, de donde ha retirado casi toda su colección.
Por Javier Alonso
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