Número 8 | Octubre-Diciembre 2010 | COMPRAR LA REVISTA

Eros y Tánatos en la obra de Gustav Klimt

Tras la Primera Guerra Mundial, Viena pasó de la Belle Epoque a la depresión, de la euforia a la decadencia, en cuestión de décadas. Uno de los artistas que mejor reflejó ese período fue Gustav Klimt. Figura de referencia del simbolismo europeo por sus imágenes sobre el amor y la muerte, lideró además la Secesión vienesa. En septiembre, la Fundación Beyeler inauguró una muestra en la que rinde homenaje a este movimiento y a sus seguidores, como Egon Schiele y Oskar Kokoscha.  

Por Franz Smola
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